Este romántico bungalow rural, construido con piedra natural y maderas autóctonas y con techo de tejas, se ubica junto a un pintoresco pueblo costarricense tradicional, en lo alto de una colina. Ofrece una auténtica experiencia del estilo de vida tropical costarricense, alejado del turismo masivo y las vacaciones comerciales. Entre las actividades de la zona se incluyen paseos a caballo, visitas a Monteverde y la infaltable playa de Playa Blanca. La propiedad se encuentra a 15 minutos de la playa, a una hora del Parque Nacional Monteverde, a media hora de Puntarenas (donde se puede pescar) y casi en la frontera con Guanacaste.
Hemos renovado esta antigua casa de campo con esmero, conservando su autenticidad.
• Cuenta con dos dormitorios: una suite principal con vista al mar, cama king size y jacuzzi; y un segundo dormitorio con cama queen size y una pequeña terraza privada con vista al jardín. Todas las paredes, tanto interiores como exteriores, son de piedra.
• Bodega y lavadero.
• El techo es de tejas auténticas de Nicaragua.
• Una amplia terraza con piscina y solárium ofrece una vista espectacular del golfo de Nicoya.
• Auténtica parrilla, horno de piedra y pisos de madera.
• La suave brisa constante durante todo el año proporciona una temperatura muy agradable.
• Los jardines tropicales exhiben una gran variedad de plantas, flores y árboles tropicales, como orquídeas y palmeras, además de árboles autóctonos como el cedro, el roble y el guanacaste. Podrá relajarse en la piscina y observar las coloridas aves, los monos aulladores y cariblancos, las iguanas, los tucanes, los loros y otros animales exóticos que pasan por allí.
• Esta propiedad privada se encuentra a 15 minutos de una playa de arena blanca. Encontrará auténticos restaurantes de pescado locales donde podrá disfrutar de deliciosos platillos costarricenses al regresar de la playa.